Usted puede estar en peligro de padecer de Síndrome Metabólico si:
•Usted es de mediana edad. El riesgo de padecer de síndrome metabólico es de 20 % a los 40 años, de 35 % a los 50 años y de 45 % a los 60 años y más.
• Usted es propenso a coágulos de sangre e inflamación. Ambos son comunes en personas con Síndrome Metabólico. Su doctor puede hacerle análisis de sangre para averiguar si está en peligro.
• Usted tiene otras condiciones médicas como hígado graso, cálculos biliares de colesterol y lipodistrofia (que afecta la distribución de grasas).
• Es común en la familia. Si sus padres u otros parientes en primer grado sufren de diabetes, su riesgo es más alto.
• Si usted es hombre y su cintura supera las 35 pulgadas. Si usted es mujer y su cintura supera las 31 pulgadas.
• Usted es de Asia del Sur. Los asiáticos del sur tienen un riesgo más alto de padecer de Resistencia a la Insulina y Síndrome Metabólico.
Las buenas noticias son que el Síndrome Metabólico no es un desorden genético y es total y completamente evitable si usted se compromete a tomar las mejores decisiones para su dieta. La primera decisión consciente que tiene que hacer es revertir la Resistencia a la Insulina con una dieta y un estilo de vida sano. Debe conocer los alimentos con índices glicémicos altos y bajos para poder planear sus comidas. Esto protegerá inevitablemente su salud. Incluso si es diabético, usted todavía puede revertir el daño y seguir teniendo una vida activa.
Recomendaciones:
Usted puede estabilizar los niveles de azúcar en sangre y optimizar su salud a largo plazo si hace lo siguiente:
1) Revierte el daño - Años de consumo de alimentos con elevados índices glicémicos y una continua liberación de Insulina en el torrente sanguíneo han causado daño a su cuerpo y sentado las bases para el desarrollo de la Resistencia a la Insulina.
2) Beba agua con regularidad - Por lo menos, beba entre 8 y 10 vasos de agua por día para evitar la deshidratación y para ayudar a liberar los depósitos de grasas para que sean quemadas como energía.
3) Coma Diariamente Entre 5 y 6 Comidas Pequeñas - Separar la ingesta de comida mejora la absorción de nutrientes, minimiza las fluctuaciones de azúcar en sangre y disminuye las hormonas que almacenan grasa y enzimas.
4) Carbohidratos - durante todo el día puede consumir carbohidratos con un Índice Glicémico (IG) bajo a moderado. Todas las dietas con bajo IG se basan en el mismo principio de equilibrar el azúcar de la sangre. Los alimentos restringidos en las dietas con bajo IG son aquellos que hacen que sus niveles de azúcar en sangre e insulina se eleven mucho y con rapidez. Esto hace que más comida se convierta en grasa. Algunos alimentos comúnmente considerados sanos realmente tienen elevados índices de IG como las frutas secas, los melones, los plátanos, las pasas, la pasta integral, el arroz blanco, la harina de maíz, el cuscús, el arroz instantáneo, el pan blanco, el pan integral, el pan de centeno y los cereales populares (Raisin Bran, Special K, Grape Nuts, Cornflakes, Rice Krispies, Cheerios, Puffed Wheat).
5) Proteína - consuma proteína magras y completas con regularidad con las comidas para levantar sus hormonas metabólicas y anabólicas y evitar la pérdida de tejido magro. Buenas fuentes de proteína son pollo sin piel, salmón, atún, sardinas, requesón bajo en grasa, claras de huevo y pechuga de pavo. Evite las carnes frías, leche entera, carne molida, queso, tocino, chuletas de cerdo y yogurt.
6) Aumente el Consumo de Fibra - Las verduras altas en fibra como brócoli, coliflor, pimientos, zanahorias y otros vegetales crudos, el arroz integral y los granos enteros aumentan el tiempo de tránsito de la comida, mejoran la digestión y aumentan la pérdida de peso. También añaden volumen a la dieta, lo que reduce el apetito.
7) Reduzca las Grasas Saturadas y Sustitúyalas por Grasas Poliinsaturadas (PUFA, por sus siglas en inglés) - Limíte su consumo de mantequilla, carne de res, queso, mayonesa, nueces macadamia, mantequilla de maní y semillas de girasol. Evite la margarina, los alimentos con aceites "parcialmente hidrogenados", aceites vegetales tratados y alimentos fritos. Consuma con regularidad aceite de lino, aceites vegetales no tratados, salmón, aceite de oliva, avellanas, aceite de maní, cáñamo, palta, almendras y aceite de pescado.
8) Aeróbicos - Entre 40 y 60 minutos de aeróbicos (jogging, caminata rápida, natación, ciclismo) durante días alternados al levantamiento de pesas ayudarán a quemar grasa y calorías, aumentarán la resistencia física, reforzarán el corazón y los pulmones, ayudarán a controlar los niveles de lípidos en la sangre y la presión arterial, incrementarán la sensibilidad a la insulina y mejorarán la energía y la capacidad para lidiar con el estrés. Ya que los aeróbicos en un estómago vacío dependen de la grasa como energía, las horas de la mañana son ideales para estos ejercicios. El nivel de intensidad debería fluctuar dentro de su rango de ritmo cardíaco objetivo. Esto significa entre 60% y 85% de su ritmo cardíaco máximo (el ejercicio se torna algo difícil cuando se siente cansado pero puede continuar durante todo la sesión de 40 a 60 minutos).
9) Levantamiento de pesas - Más masa muscular significa una tasa metabólica más elevada en momentos de inactividad y más calorías quemadas. Levantar pesas entre 3 y 4 días por semana (una sesión de menos de 1 hora con periodos de descanso de 30 a 60 segundos entre grupos de ejercicios) resultará en mayores niveles de hormonas para la formación de músculos (anabólicos) y minimizará las hormonas de la atrofia muscular (catabólicos). Trabaje cada parte del cuerpo una vez por semana (pecho y espalda durante el día 1, piernas durante el día 3, hombros y brazos durante el día 5.
10) Multivitaminas - Un suplemento multivitamínico/mineral de buena calidad es siempre aconsejable para maximizar el metabolismo, la pérdida de grasas y la salud.
11) Consuma Alcohol con Moderación - Beber demasiado alcohol puede elevar los niveles de triglicéridos en su sangre y también resultar en hipertensión, paro cardíaco y un aumento del consumo de calorías (que puede conducir a obesidad y diabetes).
12) Relajación - Cuando usted está estresado, es más propenso a dejar de lado los buenos hábitos como comer alimentos sanos y ejercitarse con regularidad. Mantenga una actitud mental relajada dando prioridad a las tareas, poniendo límites, durmiendo lo suficiente y calmando su mente a través de la meditación, los pasatiempos y compartiendo tiempo con sus seres queridos.
lunes, 12 de abril de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
LOS ALIMENTOS DEL BUEN HUMOR.
PLANTAS QUE AYUDAN.
La relación entre los alimentos y la depresión es, como casi todo lo que se refiere a esta enfermedad, díficil de definir. Ingerir una dieta nutritiva no necesariamente nos protege de la depresión, sobre todo si existe una sólida base psicológica para la enfermedad. Tampoco consumir un montón de salchichas, patatas fritas y refrescos de cola nos llevará indefectiblemente a estar deprimidos. Sin embargo, hay determinados alimentos que pueden afectar directamente a nuestro estado de ánimo y algunos de ellos se consideran hoy factores que pueden conducir a la depresión.
Uno de los problemas es que muy a menudo la persona deprimida cambia sus patrones de alimentación para peor. Se salta comidas, se consuela comiendo toda clase de cosas a cualquier hora, ingiere demasiadas toxinas, como alcohol o nicotina, o se harta de comida basura porque le proporciona una súbita subida de azúcar.
Como resultado de todo ello, el organismo no ingiere los nutrientes necesarios y fácilmente puede llegar a estar falto de vitaminas, lo que exacerbará el decaimiento, que es precisamente lo que le hacía sufrir. También puede que engorde más de lo normal, lo que a la larga terminará por afectar su propia autoestima.
Una dieta equilibrada, comer con regularidad a horas determinadas, reconocer las cualidades de los alimentos y evitar las toxinas nos ayudará a mantenernos sanos y saludables. También debemos tener en cuenta el papel que desempeñan las vitaminas, los minerales, las plantas medicinales y los suplementos dietéticos en nuestro bienestar físico y mental.
El combustible del cerebro.
Un importante factor nutricional que puede favorecer la depresión es el suministro de glucosa, la fuente de energía del cerebro, que necesita cada día unos 100 gr. de este azúcar. Si los niveles de azúcar en la sangre son bajos (hipoglucemia) aparecerá una sensación de descoexión con el entorno, malestar general, debilidad, ansiedad, transtornos visuales y temblores. Una hipoglucemia persistente puede dar lugar a cambios en la personalidad, pérdida de menoria y depresión anímica.
PLANTAS QUE AYUDAN.
Las propiedades curativas de las plantas medicinales han sido reconocidas desde hace mucho tiempo en la medicina tradicional china y en la medicina ayurvédica de la India, pero en Occidente este conocimiento ha ido mucho más despacio, a pesar de que muchas de las dorgas que se usan en la medicina occidental son la versión sintñetica de los ingredientes que se encuentran en las plantas medicinales.
¿Cómo podemos obtenr el mayor provecho de las plantas? ¿Existen de verdad alternativas naturales a los antidepresivos convencionales?
Etiquetas:
Alimentación y la Depresión
domingo, 29 de noviembre de 2009
NUTRIENTES ESENCIALES SOLO PARA MUJERES
Los necesitan tanto hombres como mujeres. Las funciones que cumplen y los alimentos que los ofrecen son los mismos. Sin embargo, el organismo femenino necesita con especial importancia estos nutrientes para funcionar a toda máquina.
Vitamina A: Participa en la síntesis de la piel, de la formación del colágeno, en la cicatrización y en la pigmentación junto a los carotenos. Estos son los precursores de vitamina A, a la que forman al entrar en contacto con enzimas presentes en el cuerpo.
ESTA PRESENTE EN LAS VERDURAS COMO LA ZANAHORIA Y EL ZAPALLO.
Vitamina K: Es fundamental para la coagulación sanguinea.
ESTA EN LOS VEGETALES VERDES Y QUE NECESITAN MUY PEQUEÑAS CANTIDADES.
Vitamina D: Es necesaria para la absorción del calcio de los alimentos. La vitamina D tiene una importante función en el fortalecimiento de los huesos y los dientes. Para obtenerla, sólo son necesarios diez minutos diarios de exposición al sol.
ESTA EN LAS VERDURAS DE HOJAS VERDES.
Vitamina E: Su funcióm más importante es la antioxidante y colaborar con la salud de la piel. Hay indicios de que tiene efecto preventivo de cardiopatías, como cataratas y ciertos tipos de cáncer.
SE ENCUENTRA EN LOS ACEITES Y EN LOS FRUTOS SECOS.
Vitamina B: Todos los complejos de vitamina B están relacionados con la formación y el desarrollo del sistema neurológico: en la salud y vitalidad del nervio y en la recomposición de la mielina. También influyen en el desarrollo y la preservación del hígado.
ESTAN PRESENTES EN TODAS LAS VERDURAS DE HOJA VERDE.
Vitamina A: Participa en la síntesis de la piel, de la formación del colágeno, en la cicatrización y en la pigmentación junto a los carotenos. Estos son los precursores de vitamina A, a la que forman al entrar en contacto con enzimas presentes en el cuerpo.
ESTA PRESENTE EN LAS VERDURAS COMO LA ZANAHORIA Y EL ZAPALLO.
Vitamina K: Es fundamental para la coagulación sanguinea.
ESTA EN LOS VEGETALES VERDES Y QUE NECESITAN MUY PEQUEÑAS CANTIDADES.
Vitamina D: Es necesaria para la absorción del calcio de los alimentos. La vitamina D tiene una importante función en el fortalecimiento de los huesos y los dientes. Para obtenerla, sólo son necesarios diez minutos diarios de exposición al sol.
ESTA EN LAS VERDURAS DE HOJAS VERDES.
Vitamina E: Su funcióm más importante es la antioxidante y colaborar con la salud de la piel. Hay indicios de que tiene efecto preventivo de cardiopatías, como cataratas y ciertos tipos de cáncer.
SE ENCUENTRA EN LOS ACEITES Y EN LOS FRUTOS SECOS.
Vitamina B: Todos los complejos de vitamina B están relacionados con la formación y el desarrollo del sistema neurológico: en la salud y vitalidad del nervio y en la recomposición de la mielina. También influyen en el desarrollo y la preservación del hígado.
ESTAN PRESENTES EN TODAS LAS VERDURAS DE HOJA VERDE.
martes, 28 de julio de 2009
TRATAMIENTO Y PREVENCION DE LOS PIES FRÍOS
Otro factor que influye en el mantenimiento de la frialdad en los pies es una sudoración excesiva de los mismos o, más concretamente, el que se hallen habitualmente húmedos, de forma que los calcetines que los cubren se conviertan en una especie de envoltura fría. Esto no significa que todo pie que suda se vaya a convertir en un pie frío, pues hay personas que sufriendo este transtorno lo notan bien calientes. El factor humedad no es pues determinante, pero sí coadyuvante, en el sentido de que a quien padezca de pies fríos y además los tenga húmedos todavía les va a costar más superar esta situación.
El proceder más correcto para solucionar el problema de frío en los pies es solventar las causas que lo producen. De todas formas, como esto no siempre resulta fácil ni posible, dirigiremos entonces nuestros esfuerzos a mantener los pies calientes, ya que el padecimiento crónico de pies fríos puede dar lugar a múltiples transtornos de la salud.
El primer paso a seguir será la práctica regular durante una, dos o tres veces al día, según cada caso en particular, de un baño de pies de temperatura creciente y alterna. Para ello basta con disponer de un buen tiesto de plástico con agua caliente, alrededor de 37º C, así como de una jarra con agua hirviendo o muy caliente. El nivel inicial del agua será de unos 15 cm. En el transcurso de unos 10 minutos, y con los pies dentro del tiesto, iremos echando gradualmente el agua muy caliente de la jarra hasta que el agua del tiesto alcance una temperatura de 41º C. Entonces sacamos los pies del tiesto y con una ducha de teléfono los irrigamos con agua fría de 15 a 20 segundos. Acto seguido los secamos y frotamos vigorosamente o realizamos ejercicios con los pies andando o saltando durante unos pocos minutos. Si sólo utilizáramos agua caliente, al sacarlos del agua se irían enfriando progresivamente y no resolveríamos el problema. Por ello la aplicación final fría y rápida es de suma importancia, pues la vasodilatación reactiva resultante (calentamiento reactivo) es más duradera que la vasodilatación producida por aplicación directa de calor.
A medida que vaya resolviéndose el problema de pies fríos, tomaremos este tipo de baño sólo una vez en el día y de preferencia por la noche, hasta dejar esta forma de ejercicios vasculares y pasar a un procedimiento más radical como el de pisar el agua que constituye una excelente medida preventiva. Este método consiste en echar agua fría en un tiesto de gran tamaño hasta que alcance un nivel de unos 10 cm. como mínimo. Ponemos los pies en el tiesto e iremos sacando un pie fuera del agua a cada paso que damos. La duración de este procedimiento depende de la temperatura del agua, pero será entre 15 segundos y unos pocos minutos. Después de un vigoroso secado andaremos un poco al aire libre para que entren en reacción. Estas aplicaciones hidroterápicas se realizarán de 1 a 3 veces al día durante 4 a 6 semanas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)